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martes, 9 de abril de 2013

18 HORAS DE CAMA. PARTE I .


Hola amig@s.

Este sábado, tuvimos un maratón de sexo, pero lo bueno es que ni lo habíamos planeado, surgió de repente y así lo aprovechamos.

El sábado después de comer, salí de casa a hacer unas compras. Cuando regresé sobre las 17:00h, Ella estaba hablando por teléfono con su Madre, llevaba puesta una camiseta corta, y un pantalón de pijama muy liviano. Cuando llegué le dí un beso y pasé a la habitación a cambiarme de ropa. Cuando volví a salir ya cambiado, me la encontré en el pasillo, continuaba al teléfono, y en ese momento se agachó para dejar algo en uno de los cajones del mueble del pasillo dejándome ver el nacimiento de su culito y el tanga. Me puse cachondo enseguida y la agarré por detrás abrazándola y besando su cuello y mordisqueando su nuca. Mis manos comenzaron a sobar sus pechos por encima de la camiseta y fui bajando hasta acariciarle el coño por encima del pantalón, Ella comenzó a excitarse, aunque continuaba hablando con mi Suegra, pero ya no tardó en colgar. Dejó el teléfono en la base y dándose la vuelta me metió la lengua hasta la garganta, sus manos bajaron a mi paquete, y se encontraron con mi polla dura como una piedra. En cuanto lo notó, me dijo, ‘’vamos a la cama’’.

En cuanto llegamos, nos quitamos la ropa y nos metimos entre las sábanas, nos abrazamos y nos besamos durante un buen rato, jugando con nuestras lenguas y frotándonos los cuerpos uno contra el otro. Mis labios besaban su boca, mordían sus labios, mis manos buscaban el contacto de sus pezones erectos. Dejé de besarle los labios y comerle la lengua, y fui bajando muy despacio por el cuello, las tetas, el estómago y el ombligo, hasta llegar a su pubis. 
Tenía las piernas abiertas y el coño rezumaba esencia de sexo. Rosadito, perfumado, jugoso. Le metí la lengua lentamente, le abrí las piernas y gocé de su coño y sus salados jugos hasta que tuvo un orgasmo, el primero de una infinidad de aquella tarde noche. Continué metido con mi cara entre sus piernas, le acariciaba los pechos con las manos, le mordisqueaba el clítoris y Ella iba entrando poco a poco en un estado de embriaguez sexual muy intenso y le vino otro orgasmo. Cuando se recuperó me dijo, ‘’ven cariño, quiero que me folles’’.

Me incorporé y me tumbé sobre Ella, acariciando con la punta de mi polla sus labios vaginales. Ella contenida esperaba, con la boca y los ojos entreabiertos, con cara de deseo, expectante, deseosa de que la llenara completamente con mi barra de carne. Y así lo hice. Sentí como su coñito me comía. Estaba muy caliente y mojado y muy despacio, fui haciéndome hueco, hasta que la penetré completamente, hasta el fondo.

Conforme avanzaba abriendo camino, Ella arqueaba la espalda acoplándose por completo a mi profunda y lenta penetración. Cuando nuestros pubis se tocaron, su clítoris quedo prisionero. Toda mi verga ya estaba dentro y nos quedamos unos segundos estáticos, disfrutando con la ola de placer que despertaba nuestros cuerpos. Cerró los ojos, y acunada entre nubes, empezó a moverse debajo, sensual y con ritmo pausado, a lo que yo respondí follándola muy dulcemente, sintiendo como mi verga entraba y salía de su mimoso coñito.

Empezaron a escucharse sus gemidos. Conforme iban pasando los segundos, la intensidad de nuestros movimientos fue en aumento, las caricias se hicieron más intensas y sus orgasmos se sucedían sin parar. En un momento de la follada, Ella alzó un poco las piernas, levantando su hermoso trasero, buscando el ángulo adecuado para que mi polla entrara aún más en su coño, llegaron los jadeos y grititos, y de repente, saqué por completo mi rabo y volví a meterlo de un solo golpe hasta el fondo, sin violencia pero muy fuerte, y apretando muy fuerte, llego a sentir la entrada de su útero, la llevé a otro orgasmo intenso, muy intenso, sus uñas se clavaron en mi piel, dejando marcas, prueba del inmenso placer que estaba sintiendo.

Esto es una parte de lo que veo de mi Nena cuando hacemos el amor.


Ella me dijo ‘’fóllame mi vida, fóllame mucho’’, y yo, obediente, volví a hacerlo. Entré y salí una y otra vez, sin parar de penetrar el coñito de lo que mas quiero en el mundo, metiendo y sacando mi polla, fuerte a veces y muy suave otras, sin compasión, pero con todo el amor del mundo, abandonado a una furia lasciva. Ella se retorcía, agarraba con sus manos mi culo, apretaba mis testículos, y me miraba con los ojos perdidos. El fuego, la pasión y la lujuria se apoderaron de nosotros. Ella, llegando una y otra vez al orgasmo. Yo, esforzándome por no inundarla con mi semen, aguantando con todas mis fuerzas para no correrme, esperaba el momento justo. El chispazo saltó y llegamos juntos al clímax, no pude aguantar más e invadí el coñito de mi Nena de una eléctrica y descomunal descarga de leche. Tuvimos convulsiones y espasmos. Ella era una catarata de juguitos de sus incontables orgasmos, y sus chorros se mezclaron con mi esperma.

Nos quedamos quietos, muy abrazados, yo abrazándola por detrás, apretando mi cuerpo contra su espalda, sintiendo nuestra agitada respiración e intentando que nuestros corazones se tranquilizaran y se relajaran nuestros músculos. Cogí mi polla y empecé a darle golpecitos en la entrada de su culito y a frotarme entre sus nalgas, como pidiendo permiso para entrar, y como consecuencia, en unos minutos estuvimos a punto para otra exquisita batalla.

Ninguno de los dos esperaba que esto durara…. casi 18 horas…

Continuará...


Ella y Él. 

2 comentarios:

  1. Madre mia quedarian agotados, y las piernas temblorosas

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    1. Hola Adis.

      Pues la verdad que fue agotador, pero muy placentero, excitante y gratificante, no es la primera vez que nos ocurre, y nos encantan estos homenajes,pero claro, no siempre se puede.
      12 besos.

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